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¿Cómo identificar la preocupación excesiva?

¿Cómo identificar la preocupación excesiva?

Persona cubierta con una manta

Las preocupaciones son cadenas de pensamientos e imágenes cargadas de sensaciones negativas y relativamente incontrolables. Aunque en la mayoría de las ocasiones nos causan malestar, las preocupaciones tienen la parte positiva de que nos hace mejorar nuestra supervivencia (podemos prestar más atención y prevenir ciertos sucesos antes de que ocurran). El problema viene cuando las preocupaciones invaden toda nuestra mente, haciendo que solo nos podamos focalizar en ellas. El exceso de preocupaciones suele conllevar un aumento significativo de estrés y ansiedad.


El estrés se define como un conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, que pueden suceder en diversos ámbitos como por ejemplo el laboral o el personal. El estrés se produce por una situación que nos provoca frustración o tensión porque supone una alta demanda de atención o activación.


Los diferentes tipos de estrés son:


-Estrés normal: un poco de estrés ante determinadas situaciones es normal y puede ayudarnos a afrontar y superar algunas situaciones difíciles.


-Estrés patológico: cuando se presenta de forma intensa por periodos prolongados es probable que cause problemas físicos y psicológicos, transformándose en un estrés crónico y nocivo.


-Estrés post-traumático: aparece cuando la persona ha vivido algún suceso traumático como puede ser un accidente de tráfico o un desastre natural. Como consecuencia la persona tiene pensamientos con frecuencia relacionados con la situación que vivió. Este tipo de estrés puede aparecer en todas las edades pero los niños son más propensos.


-Estrés laboral: conjunto de reacciones nocivas, emocionales y físicas que se producen cuando las exigencias en el ámbito laboral superan los recursos, capacidades y/o necesidades del trabajador.

Persona abrazando un cojín

La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud. Se trata de una respuesta adaptativa que ayuda a autorregularnos. La ansiedad es un mecanismo fruto de la evolución cuyo papel es el de protegernos para garantizar nuestra integridad y supervivencia. Cuando hay una amenaza el cuerpo y la mente deben prepararse para enfrentarla. El problema viene cuando está se vuelve excesiva y fuera de control, y puede generar a quien la padece, miedo a muchas situaciones cotidianas e interfiere en el trabajo, en las relaciones y en otros aspectos de la vida.


Los síntomas más habituales de la ansiedad son: -Pensamientos negativos: preocupaciones excesivas, rumiaciones, pensamientos, ideas o imágenes negativas y catastrofistas.

-Despersonalización y desrealización: sensación de irrealidad y extrañeza con uno mismo, y la desrealización es la sensación de irrealidad y extrañeza con el mundo.

-Taquicardias y palpitaciones: el corazón late más rápido de lo normal de forma repentina. Además se puede sentir un dolor punzante en el corazón.

-Hiperventilación: cuanto mayor es el miedo más deprisa se respira y cuanto más oxígeno se coge hay mayor sensación de ahogo.

-Molestias digestivas: nauseas, nudo en el estómago, vómitos y molestias digestivas como gases o ardor.

-Cefaleas tensionales: molestia o dolor de cabeza debida a la tensión muscular excesiva y en toda la zona de la cabeza de forma difusa, regular y constante.

-Sudoración y problemas en la piel: urticarias, granos, picores, etc..la piel puede estar más apagada, con menos luminosidad y más pálida. También se puede llegar a sentir hormigueo en las extremidades.

-Ataque de pánico: son episodios de miedo o ansiedad repentinos e intensos, acompañados de síntomas físicos que pueden alcanzar su punto máximo en cuestión de minutos.


La ansiedad y el estrés tienen mucho en común pero hay diferencias entre ellos. El estrés es una respuesta de nuestro cuerpo a situaciones que percibimos que no podemos controlar y normalmente cuando desaparece esa situación el estrés remite. Sin embargo, la ansiedad no es tan específica y las sensaciones de temor e inseguridad que se experimentan no están tan relacionadas con un hecho concreto. Además la ansiedad se suele experimentar de forma anticipada (por algo que aún no ha sucedido y que no sabemos si sucederá o no). La ansiedad a diferencia del estrés puede permanecer cuando la causa ya ha desaparecido.



Persona haciendo yoga

¿CÓMO PODEMOS AYUDARTE?


Si sientes que no puedes controlar tu preocupación por las cosas y que todo te preocupa excesivamente, podemos ayudarte a encontrar el bienestar enseñándote una serie de estrategias y técnicas para que aprendas a afrontar los problemas.

Para intentar evitar todos los síntomas desagradables que conllevan el estrés y la ansiedad llevamos a cabo conductas como: rechazar ir a ciertos lugares, algunas situaciones, personas, actividades, pensar en exceso, comer por ansiedad, etc…

En Enola psicología te acompañamos en el proceso y te ayudamos a comprender y gestionar tu ansiedad y/o estrés para que puedas sobrellevarlos en todos los ámbitos de tu vida.


Algunos de los objetivos que tendremos serán:


1-Entender las causas que pueden estar provocando estrés y/o ansiedad


2-Identificar los pensamientos que causan estrés para poder gestionarlos


3-Aprender a gestionar los picos de ansiedad con una serie de técnicas


4-Evitar imaginar lo peor de los acontecimientos ante una situación nueva o situaciones diarias


No siempre se puede evitar el estrés en la vida cotidiana, pero sí se puede aprender a manejarlo mejor.


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